La comisarÃa de Santa fue la peor comisarÃa, o una de las peores. En febrero de 2006 empezó un proceso de cambio. En noviembre del año pasado recibió la calificación ISO 9001 del LATU. Ahora la Seccional 1ª de Canelones sigue el mismo proceso de modernización. Santa LucÃa es una ciudad de 20.500 habitantes. Su entorno rural no difiere del paisaje canario de esa zona del departamento: granjas, tambos, viñedos. Su nombre es generalmente asociado a la fiesta del rÃo, un evento que congrega a miles de personas cada año. También es recordada por el Club Ciclista Alas Rojas. Desde hace casi un año la comisarÃa local ostenta la calificación ISO 9001, hay sólo tres o cuatro fuerzas policiales en el mundo que tienen el mismo certificado. Pero no siempre fue igual. En realidad, el pasado de la Seccional 2ª de Santa LucÃa es bastante negro. \”Incluso hubo algún muerto en esa comisarÃa\”, recuerda el jefe de PolicÃa canario, Sergio Guarteche. La vieja casona en la calle Washington Beltrán fue de las primeras cosas que se modificaron cuando se nombró un nuevo comisario y comenzó a cambiar el personal. El edificio está pintado de un color ocre respetuoso del pasado colonial, el hall de ingreso con paredes cubiertas de lambriz, el pequeño mostrador de informes que atiende una agente, son las cosas que comenzaron a marcar los cambios a los ojos de la población local. \”Cuando llegué aquà esto era una tapera mejorada, habÃa constantes reclamos de la gente, la comisarÃa se llevaba muy mal con la gente y tenÃa muy mala comunicación con el Poder Judicial\”, recuerda el comisario Marcos Aranda, el actual titular de la unidad. La jurisdicción policial es enorme. Limita con San Ramón, Los Cerrillos, y también con los departamentos de San José y Florida. La comisarÃa tiene un total de 56 efectivos que trabajan en cuatro turnos. En relación con la población: un policÃa cada 700 habitantes; con respecto a la superficie de la jurisdicción: un policÃa cada 4 kilómetros cuadrados. Tienen dos vehÃculos: una camioneta y un coche Chevrolet Corsa. El grueso del patrullaje se realiza a pie. \”La gente quiere ver más policÃas en la calle, es lo que nos demandan constantemente. Por eso se patrulla mucho, muchas veces el coche patrullero se ubica en la plaza porque bueno, allà se concentran muchos jóvenes y nosotros empezamos a recibir llamadas de preocupación de la gente, y entonces mandamos el patrullero simplemente para marcar presencia allÃ\”, explica Aranda. La comisarÃa de Santa LucÃa enfrenta problemas similares a otras jurisdicciones policiales: el hurto, particularmente en fincas, es el mayor número de denuncias que recibe. Los siniestros viales son la otra constante: un promedio de 15 accidentes por mes. La mayorÃa de ellos son protagonizados por motos o bicicletas. \”Rapiñas, afortunadamente, casi no tenemos. Son hechos aislados en la problemática de la jurisdicción. En lo que va del año tuvimos dos y una de ellas no llegó a consumarse. En otros delitos como el abigeato hemos tenido un descenso respecto del año pasado\”, señala el comisario Aranda. Para obtener la certificación del LATU en calidad de gestión, la unidad fue auditada en base al cumplimiento de nueve Ãtems: gestión de denuncias, atención al público, patrullaje, bienes a disposición de la Justicia, relacionamiento con el Poder Judicial, planificación de seguridad en eventos, tratamiento a detenidos, mejoras edilicias y capacitación del personal. Estos rubros fueron objeto de un monitoreo constante antes de la obtención del certificado. Ahora son seguidos por la Oficina de Calidad de Gestión de la Jefatura, a cargo de dos oficiales formados por el LATU para la tarea. como una empresa. \”Estamos trabajando desde 2005 como si esto fuera una empresa privada\”, dice con total convicción el jefe de PolicÃa canario, Sergio Guarteche. Para el jerarca la experiencia con la comisarÃa de Santa LucÃa marca el objetivo que se propone para toda la fuerza policial del departamento. \”Hay que capacitar y concientizar al personal de que hay que cambiar esta realidad, y lo que estamos haciendo nos demuestra que vamos por el camino correcto\”, asegura el inspector Guarteche. La Jefatura de Canelones desarrolló dos programas que actualmente tienen fuerte demanda del público. Por un lado el cuerpo de PolicÃa Comunitaria, cuyos efectivos trabajan en las distintas jurisdicciones en una suerte de puerta a puerta con los vecinos en forma cotidiana. Y por otro lado las \”Escuelas de Seguridad Ciudadana\”, un programa de talleres con la participación de policÃas, pero también de psicólogos, sociólogos, médicos. Los talleres van desde cursos sobre violencia doméstica, mediación con los jóvenes, cursos sobre drogas y adicciones, medidas de auto cuidado, entre otros temas. \”Hay un reconocimiento muy grande de la sociedad, a mà me llega constantemente, cartas, llamadas, gente que me cruzo por la calle, pero también de los representantes de Primaria, Secundaria, la Intendencia, el Poder Judicial, las instituciones privadas\”, dice Guarteche. A juicio del jerarca policial los criterios que habitualmente manejan las empresas privadas para aumentar su eficiencia, su productividad y calidad de gestión son enteramente aplicables en la PolicÃa. \”La empresa apuesta a las ganancias y mejorar su productividad, nosotros apostamos a la ganancia de prestigio en la sociedad, ese es nuestro capital\”, sintetiza. Uno de los salones del antiguo edificio de la Jefatura fue acondicionado como sala de capacitación del personal. Allà toman cursos, por ejemplo, los integrantes de la PolicÃa Comunitaria. \”Ahora vamos a capacitar personal de Montevideo. Esta semana me reunà con el jefe de PolicÃa de la capital, Néstor Artigas, para acordar eso. Vamos a dar una mano en la selección del personal y en la capacitación que todavÃa no sabemos si se hará aquÃ, o enviaremos nosotros el personal para hacer los cursos allá\”, indica Guarteche. Esa iniciativa forma parte del denominado Esquema Integral de Seguridad Ciudadana que impulsa el Ministerio del Interior. \”Estamos muy satisfechos de lo que logramos con la PolicÃa Comunitaria. El último desfile que se hizo por el 18 de mayo, hicimos que los integrantes de la PolicÃa Comunitaria desfilaran de la mano con escolares porque era eso lo que querÃamos mostrar: el policÃa integrado con la sociedad\”, dice el jefe policial. \”Descubrimos que abriéndonos a la gente, mostrándoles nuestras fortalezas y debilidades, podemos entendernos mucho mejor y apoyarnos mutuamente\”, agrega. Entre sus debilidades Guarteche apunta al complejo contexto social del departamento. Canelones tiene unos 150 asentamientos irregulares, gran parte de esa población son niños y adolescentes. La participación de menores en hechos delictivos es constante. \”Tenemos niños, no hablo de adolescentes sino de niños, con hasta 30 rapiñas consumadas. Lo que vemos es que no hay planes de contención, muchas veces esos menores delinquen, los llevamos a la Justicia y la Justicia los devuelve a los padres. Pero nunca se establece la responsabilidad de esos adultos, creo que ahà hay mucho por hacer\”, apunta Guarteche. De algún modo, el ejemplo de la comisarÃa de Santa LucÃa representa la matriz de cambio: de \”tapera mejorada\” a oficina donde la gente no siente temor o desagrado de entrar. \”La PolicÃa tenÃa una visión de fuerza represiva y nosotros la cambiamos por una PolicÃa integrada\”, señala. De todos modos, el responsable de la seguridad pública en Canelones cree que necesita 1.000 efectivos más para optimizar el servicio. Cuenta actualmente con 2.300 uniformados, con un promedio de 80 policÃas por seccional. El departamento tiene 27 comisarÃas (dos más que Montevideo), pero algunas con mucho menos personal que el promedio. Pese a ello sólo recibirá un refuerzo de 120 policÃas. \”TodavÃa estamos muy lejos\”, dice el jefe. (Producción: Patricia Mango) La cifra 56 es la cantidad de efectivos con que cuenta la ComisarÃa de Santa LucÃa. La proporción es de 1 policÃa cada 700 habitantes. Servidores Públicos con estándares privados Gestión de denuncias y Planificación del trabajo.Desde el momento en que ingresa la denuncia, los efectivos además del trabajo policial clásico, procuran informar a los denunciantes sobre los resultados. Tratamiento de detenidos Trato correcto con los privados de libertad, un contacto afianzado con el Poder Judicial son los parámetros considerados para medir la calidad de gestión. Trato con la comunidad ComisarÃa de \”puertas abiertas\”, una apuesta a lograr la mayor presencia policial posible en los espacios públicos, y el contacto asiduo con la comunidad. Capacitación del personal El titular de la unidad, comisario Marcos Aranda, procura un diálogo constante con sus propios subalternos, asà como la capacitación con cursos especiales. Certificación ISO 9001 Para obtener la certificación los técnicos del LATU midieron el desempeño y entrenaron oficiales que realizan un monitoreo constante de la unidad policial. – (http://www.elpais.com.uy/08/10/19/pciuda_376482.asp)







